En esta sesión abordamos las actividades de comprensión escrita o lectora, pero antes de eso hicimos un repaso de las actividades propuestas por varios compañeros.
La actividad propuesta por Tania consistía en elaborar un relato a partir de diferentes sonidos (pasos, una sirena, un portazo, etc.). Me pareció bastante interesante porque se sale de lo habitual y creo que puede dar lugar a la expresión creativa de los alumnos.
La propuesta del grupo de Javier incluía varias actividades para explotar la canción The logical song, de Supertramp. Está bien porque propone varias actividades para desarrollar durante una sesión de clase y aborda muchos puntos interesantes: los conocimientos puramente lingüísticos sobre adjetivos, la adaptación de actividades a los diferentes niveles de la clase, la posibilidad de que los alumnos se expresen libremente y dearrollen su creatividad, el fomento del conocimiento de temas culturales relacionados con la música y esta conocida banda británica... Si queréis saber más sobre las actividades que propusieron, podéis consultar esta entrada de su blog.
Batriz nos propuso otra interesante actividad en la que sacaría objetos de su bolso para asociar cada objeto a una profesión y así poder hablar de las diferentes profesiones.
Elena, por su parte, proponía una actividad para cubrir diversas competencias. La base de la actividad era la presentación de un mapa dividido por husos horarios, con el que animaría a los alumnos a buscar dónde están diversas ciudades, hacer una historia sobre una persona que viva en esas ciudades y también un mural sobre los países y las culturas.
Las actividades de warm up
Entrando ya en materia, empezamos viendo varias actividades que podríamos usar como warm up de nuestra sesión, y que se basaban en tests de personalidad.
La primera consistía en proponer un supuesto en el que nos encontramos con un huevo y no sabemos de qué es, y tenemos que decidir qué haríamos con él. Dependiendo de nuestras respuestas, se nos asignaría una opción en relación con cómo tratamos a las amistades: si lo ponemos en un árbol, creemos que la amistad es un bien precioso pero que a veces no se puede conservar; si lo dejamos al lado de un río creemos que las amistades vienen y van, si lo llevamos a casa creemos que la amistad es el mejor tesoro, y si lo dejamos al lado de la carretera es que nos dan igual los amigos.
La segunda consistía en preguntar cómo comemos los huevos fritos. Si comemos primero la clara, seríamos una persona lógica, inteligente y creativa que se centra en lo que está haciendo; si comemos primero la yema, nos dejamos influenciar por el entorno y nos cuesta decir que no; y si las mezclamos nos da igual lo que piensen los demás.
La tercera y última consistía en establecer nuestras prioridades de actuación en una situación determinada, y el orden que establezcamos se correspondería con algo de la vida real: suena el teléfono (representa el trabajo), hay un niño llorando (representa la familia), hay alguien llamando a la puerta (representa a los amigos), empieza a llover y tenemos ropa tendida (representa el dinero) y el fregadero está a punto de desbordar (representa el sexo9.
Estas actividades me parecen interesantes porque creo que suscitarían la atención de los alumnos sin dudarlo (yo misma recuerdo que en mi época de instituto eran muy populares los tests de personalidad, los test de compatibilidad entre personas, etc.). El único reparo que tendría sería el pensar que los alumnos se puedan ver influenciados por este tipo de temas o que lo adopten como una «superstición», o bien que una actividad de este estilo pudiese permitir que se encasillase a algún alumno por sus respuestas (por ejemplo, que marginasen al alumno que dijo que dejaría el huevo al lado de la carretera por «ser mal amigo»).
La comprensión escrita
Al igual que lo que comentaba en relación con la sesión anterior, de comprensión oral, es importante destacar que las actividades de comprensión escrita no tienen por qué dirigirse a entender la totalidad del texto. Debemos favorecer que los alumnos adquieran estrategias que les permitan centrarse en la información importante y no se rindan al no entender una palabra o una frase.
Al mismo tiempo, debemos recordar que normalmente las actividades no trabajan una sola destreza, sino que podemos trabajar la comprensión lectora y auditiva, la interacción, la comprensión, el vocabulario y la gramática, etc.
En cuanto al propósito de la lectura, puede ser muy variado: podemos leer para informarmos de algo que necesitamos o sobre lo que tenemos curiosidad, por entretenimiento, por participar en redes sociales, para seguir unas instrucciones, para leer la información contenida en un prospecto, porque estamos viendo una película subtitulada, porque tenemos que entender la lista de la compra, porque queremos entender la información de los carteles, para conocer el menú de un restaurante, etc.
Las actividades de comprensión lectora pueden tener también un objetivo comunicativo, ya que, por ejemplo, podemos tener que trasvasar la información que recabamos. Si, por poner un ejemplo, leemos una reseña de una película y nuestro amigo nos pregunta de qué va, si hemos entendido la reseña podremos informarle. También ocurre este trasvase de información si tenemos que leer un texto para rellenar un cuestionario.
En lo que respecta a la presentación de las actividades de comprensión lectora, es muy similar al de las actividades de comprensión oral: primero es conveniente hacer una actividad previa de calentamiento para activar los conocimientos previos relevantes; a continuación, conviene hacer una primera lectura asociada a una actividad básica de comprensión general y, por último, una segunda o incluso tercera lectura asociada a actividades más específicas en las que haya que obtener información más concreta o extensa. Además, es posible plantear actividades de post-lectura, que podrían mandarse como trabajo para casa. En cuanto a la diversidad en el aula, es posible abordarla proponiendo varias actividades diferentes para un mismo input.
Pre-lectura/warm up
(predecir el contenido a partir del título, opinar sobre el tema de la lectura, plantear preguntas sobre el tema, brainstorming...)
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Primera lectura: actividad sencilla
(comprobación de lo predicho en la actividad anterior, escoger un título, ordenar los párrafos, preguntas de verdadero o falso, preguntas con datos concretos...)
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Segunda/tercera lectura: actividad compleja
(trabajar vocabulario o gramática, contestar a preguntas parafraseando el original, comparar situaciones, tomar decisiones relacionadas con la historia...)
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Post-lectura: trabajo en casa
(trasvase de información, elaboración de resúmenes, actividades de ampliación, comentarios sobre el tema original, uso del original como modelo para producir un texto similar...)
En relación con el modo de lectura, hay diversas posibilidades. Si, por ejemplo, el docente lee en voz alta, los alumnos podrían seguir el texto escuchando un modelo de pronunciación y entonación. También sería posible cubrir este objetivo si leen mientras escuchan una grabación, y en este caso podríamos prestar atención a cómo siguen la lectura los alumnos. Otra opción sería mandar leer a los alumnos en voz alta, por turnos, para que practiquen la pronunciación. Por último, se podría sugerir una lectura silenciosa por parejas o de manera individual.
Quero facer un comentario sobre a idea de que o uso dun test psicolóxico poda levar a marxinar a alguén: ten en conta que unha cousa é traballar con adultos (como vos) e outra con adolescentes! Por suposto que no caso de facer o test nunha clase de IES hai que ter moito coidado co tipo de test que escolles, cos comentarios que se fan... Aínda que digo que traballamos como se fose no insti, en realidade eu non perdo de vista que hai cousas que podo facer con alumnado de mestrado que non faría nunca na miña clase no insti! Gracias por facer o comentario, indica que eres unha persoa atenta á ese tipo de detalles, algo moi importante.
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